Definitivamente la humanidad está viviendo el siglo de las telecomunicaciones. Vivimos la década en que el mundo se globalizó más que nunca en la historia. Y si bien la globalización y el capitalismo van de la mano, la primera no le está jugando precisamente a favor a la segunda. Con las bolsas del mundo cayendo estrepitósamente y un año en el que se han producido levantamientos en Libia, han surgido los jóvenes estudiantes chilenos reclamando por una educación pública gratuita, y se ha creado la etiqueta de "los indignados" para españoles e israelíes, las redes sociales cobran una importancia magna, tan universal que no se puede detener. Si, como a los pueblos, no los pueden detener.